To Stefany
Los retazos de amor
Recuerdo aquella vez que te dije “hola”, aquella noche en la facultad. Llevabas esos jeans súper pitillos. Te hice un chiste medio estúpido y te reíste de mí. Te pedí tu celular y guardé mi número en él.
Desde aquel momento nos volvimos inseparables.
Yo era solo un tipo con aires de grandeza y tú eras la chica más estudiosa de tu facultad. Estaba saliendo de una relación tormentosa y tú me ayudaste muy rápido a salir de ella.
Estaba demente por ti y tan solo estabas al frente de mi salón.
En aquel momento pensé que había encontrado a la mujer de mis sueños.
Tengo recuerdos muy vagos después de tantos años. Recuerdo que comíamos con tu familia en esas pachamancas que de verdad eran las pachamancas. Tu madre me quería muchísimo. Yo solía cocinarte cosas. Iba en bicicleta hasta tu casa.
También recuerdo aquellos momentos de intimidad que tampoco pudieron llegar a ser.
Han pasado casi diez años y aún recuerdo tu sonrisa y tus muecas.
Nos despedimos sabiendo que ya no había amor. Yo fui tu primera ilusión y también tu primera decepción. Cargo con la culpa de tus lágrimas y, de vez en cuando, mi mente todavía siente intriga por saber qué habría pasado si hubiera tomado otras decisiones.
¿Nos habríamos casado? ¿Habríamos tenido a nuestros hijos, como alguna vez dijimos?
No lo sé.
Era tan solo un chico de 20 años.
Todo pasó tan rápido. Fueron momentos tan efímeros y, sin embargo, en mi memoria parecen haber durado una eternidad.
Me alejé de ti. Cambié mi número, borré mi Facebook y desaparecí porque pensé que así podrías ser feliz. Finalmente también me bloqueaste por completo.
Después me perdí. Mi vida cayó en un abismo. Pasaron muchas cosas. Tuve un hijo y, con los años, encontré a la mujer que terminó sosteniéndome cuando más lo necesitaba.
Alguna vez he sentido ganas de simplemente escribirte “hola” y saber de ti.
Pero ¿qué podría cambiar?
Quizá alguna parte de mí quisiera que pudiéramos ser amigos, aunque sé que eso ya no tiene sentido.
Mi cuerpo, mi alma y mi corazón aman a otra persona.
Pero hay una parte de mi pasado que todavía te recuerda como si todo hubiera ocurrido ayer.
Y está bien.
En mi línea multiversal, ojalá seamos felices.
En esta línea, espero que hayas encontrado a quien pudiera ser para ti todo aquello que yo quise ser y nunca pude.
Te amé.
Adiós.
J
